Archivo de la categoría: RetroTecno

Las primeras tablets: para no mancharse de tinta

Las tablets se han convertido en un elemento electrónico que casi todo el mundo tiene, ya sea para trabajar como para ver vídeos e incluso hacer fotos. ¿Pero qué podía hacer la primera?

En 2015 se vendieron 206,8 millones de tablets en todo el mundo, y en su evolución destaca su cada vez mayor parecido a los smartphones (y viceversa). El poder tenerlo casi todo en la mano y con un tamaño de pantalla respetable para nuestros siempre esforzados ojos ha sido clave para la implantación en el mercado de estos dispositivos. Y un tercer elemento podemos añadir a este grupo tan “difuso”, el E-Book, que al ir incorporando más funciones, se asemeja también al resto de dispositivos móviles. En 2014, las ventas de E-books en España aumentaron un 37%.

A través de ellos se accede no solo a una gran oferta de ocio, también pueden compararse precios en muchos servicios para vacaciones, restaurante o saber el coste mantenimiento Alfa Romeo en Madrid en nuestra web cómodamente, por ejemplo.

Una vez soltado toda esta introducción, hagamos una pregunta: ¿quién se acuerda de las PDAs? Sí, aquellos mini-ordenadores tamaño teléfono móvil que con sus bolis digitales atraían las miradas de todos en el Metro o en el tren como tablets primitivas…

La vida de estos curiosos aparatos fue relativamente corta, pero es que la evolución fue instantánea. Pero vayamos al grano, a la imagen que rescatamos en esta segunda entrega de nuestra sección RetroTecno.

En nuestro ingente archivo hemos dado con el prototipo del primer E-book, el origen de las tablets.

primeras tablets
¡Qué orgullosa estaba esta mujer con su proto de las futuras tablets

Lo desarrolló una empresa británica en 1997, tal y como recoge la noticia publicada en la sección “Por Venir” del mensual Quo. En el número 23 de esta revista se aseguraba que pronto no tendríamos que pasar las páginas del periódico para estar informados… Y acertaron.

El denominado NewsPad se enfocó para ser un diario digital con características interactivas: vídeos, personalización de los temas, etc., «con solo tocar una pantalla», aunque sin imaginar de todo lo que un aparato podría llegar a ofrecer, y no con ese grosor de entonces.

La liosa historia de la marca, Acorn, daría para casi un libro. En el momento en el que dio a conocer este precursor de los tablets, se llamaba Acorn Risc Technologies, reconvirtiéndose en la división de Estaciones de Trabajo del grupo, la cual se cierra un año después, cuando Acorn decide dejar de fabricar ordenadores de sobremesa en favor de las set-top boxes.

La NASA llegó a Marte en los años 60

¡Bienvenidos a Marte! Lo hemos logrado utilizando una serie de proyectos que la NASA propuso en los años 60 para alcanzar este objetivo. Aquí están algunas de las curiosas naves e ingenios que, eso sí, en la vida real quedaron en el olvido.

Ninguna de las propuestas que vamos a ver en este reportaje que hemos realizado gracias a la colaboración de The Mars Society España, llegó a buen puerto. Las naves, sondas y satélites mostradas en estas singulares ilustraciones “retro” jamás se hicieron realidad. Pero de todo se aprende, y también nos encanta utilizar la imaginación…

El gran empeño que puso la NASA por aprovechar el éxito de las misiones Apolo se tradujo en un nuevo y fascinante objetivo: el planeta Marte. Y así sus ingenieros desarrollaron varios conceptos, algunos de ellos basados en la tecnología Apolo, y otros partiendo de cero. Muchos de los ilustradores tuvieron que hacer horas extras para plasmar las ideas en dibujos y planos, ya que el tiempo era fundamental. A esto hay que sumar las excesivas complicaciones técnicas y los altos costes que suponía desarrollar este tipo de proyectos. Por ello, al final las ideas y los documentos quedaron archivados como lo que pudo ser un grandísimo paso en la exploración espacial.

Hemos seleccionado algunas de las propuestas más llamativas, como esta nave proyectada en 1964 (Figura 1): gracias al corte transversal se puede ver el interior y su tripulación. En el centro de la estructura se incluyó el módulo de reentrada para el posterior regreso de sus “viajeros” a la Tierra.

nave para ir a Marte diseñada en los 60 por la Nasa
Figura 1
nave para ir a Marte diseñada en los 60 por la Nasa
Figura 2

De mayor tamaño era la “Mars Excursion Module” (Figura 2), pues es un módulo que se integraba en una nave de 85 Tm, de las cuales sólo casi 70 pertenecían al sistema de propulsión.

Una vez en Marte, quedarse.

nave para ir a Marte diseñada en los 60 por la Nasa
Figura 3

No solo se proponían naves. También se pretendía que algunas de ellas hasta pudieran ensamblarse. Es el caso de un prototipo de 1969 (Figura 3), pensado para ensamblar dos naves en ruta al Planeta Rojo, y hacerlas rotar para generar gravedad artificial en un viaje de 21 meses.

Parece de peli de Ciencia-Ficción, ¿verdad? Pues esperen, porque ya en 1970, la agencia espacial se planteó crear bases en Marte para estancias prolongadas. Para tal proeza (que como sabemos aún no se ha logrado alcanzar), se propuso el módulo de descenso “Mars Excursion Module”, en cuyo interior había una zona habitable desarrollada originalmente para la órbita terrestre. Dormitorios, enfermería, laboratorio y un centro de control y comunicaciones estaban previstos en esta curiosa base marciana. Sería solo el comienzo, pues según explicaba la NASA, posteriormente «sería posible establecer una planta de producción de combustible para su uso en naves logísticas entre Marte y su órbita. Incluso sería posible extraer de minerales el oxígeno necesario para el soporte vital». Ahí queda…

Con el actual “Mars Science Laboratory”, el famoso Curiosity, deambulando por Marte, resulta también curioso rescatar estas ideas que, quién sabe, con más tiempo y dinero podrían haber sido las verdaderas protagonistas de un documental y no de una peli futurista.

Nota: “The Mars Society España” ha autorizado al Blog de Tallerator la reproducción de las imágenes y los datos de su artículo. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este reportaje sin autorización expresa.
Nuestro agradecimiento:
Marte-mars-society-logo

El CD nació antes de lo que te imaginas

La música con el CD, el Compact Disc, prometía deshacerse de los inconvenientes de los vinilos. La tecnología láser llegó, y en general nuestro primer CD de música lo conseguimos a principios de los 90. Pero en España ya se había presentado mucho antes…

Bienvenidos a RetroTecno, la nueva sección del Blog de Tallerator, el buscador de talleres. Un espacio reservado para combinar recuerdos y tecnología. Tiramos de hemeroteca propia para, además de descubrir el origen de muchos de los “artefactos” actuales y futuros, también descubrir algunas apuestas que quedaron en el olvido o curiosidades de aparatos que ya forman parte de nuestro día a día.

Y uno de esos objetos es el Compact Disc, el formato digital de grabación y reproducción de música que sustituía a los enormes y delicados vinilos. La tecnología láser parecía la saque nos daba, por fin, la calidad que buscábamos los melómanos, y desde principios de los 90 la apuesta por el CD fue creciendo exponencialmente. Las tiendas acogieron relativamente rápido este nuevo producto y las estanterías se llenaron de los nuevos álbumes de nuestros cantantes y grupos favoritos en este formato.

El CD vino de los ochenta

Lo curioso es que, a pesar de la imagen “noventera” del Compact Disc, las marcas Philips y Sony ya tenían los primeros “modelos oficiales” a finales de los 80. Y nosotros, buscando en hemeroteca, hemos dado con el momento exacto que fue presentado en nuestro país.

Así, y sirviendo de ejemplo de cómo será esta sección, vemos en la nota que ilustra este reportaje, perteneciente a nuestro ingente archivo original, que el Compact Disc se presentó en España en la edición de Sonimag 1983.

presentación CD en España
Noticia aparecida en “Muy Interesante”. Núm. 22. Marzo 1983.

Sonimag, por cierto, era la Feria Anual del Sonido y la Imagen de Barcelona. Decimos “era” porque en 2015 se confirmó su cancelación…

El caso es que en aquella edición ochentera se presentó oficialmente el “láser de alta fidelidad” en nuestro país, y «la reproducción del sonido entra en una nueva etapa gracias al láser», empezaba diciendo la noticia de “Muy Interesante”.

La revista, el número 22 de marzo de 1983, destacaba que el CD «consigue eliminar el ruido de fondo de las grabaciones, un nivel de distorsión despreciable (…) así como mantener por tiempo indefinido la calidad original del sonido».

Aseveraciones que, ahora, vemos un tanto arriesgadas, pues la vuelta del vinilo es un hecho, así como algo que pocos saben: se ha comprobado en numerosas pruebas que la calidad de sonido del vinilo no ha sido aún superada. Textualmente.

La reseña publicada en la sección de “Noticias” de la revista se completa con una breve explicación de cómo se creaba un Compact Disc y cómo el láser era capaz de leer la información contenida en «un disco de material plástico de doce cm de diámetro».

Una vez implantado el CD, fue una lástima que las discográficas y los discos con anticopia (nos vendieron como formato “CD” oficial un sistema de archivo de audio de menor calidad sin decir ni pío) minasen el mercado. Y así es como el vinilo está reconquistando corazones.

Y así es como, quizá para sorpresa de muchos, hemos despojado al Compact Disc de su imagen noventera (aunque ya se comercializara en los 80).